domingo, 23 de abril de 2017

Anari: Epilogo bat

Año de publicación: 2016
Valoración: Muy recomendable

Anari Alberdi (Azkoitia - 1970) es una cantante y compositora en lengua vasca que en 2016 publicó su sexto disco de estudio. Hablar de cantantes y compositores en euskera lleva, indefectiblemente, a hablar de Don Mikel Laboa, cuyo ascendente sobre las posteriores generaciones de cantautores en euskera es innegable. Laboa llevó la canción en euskera, en influencias, en sonidos, en temas, de lo particular a lo universal. Y por esa senda han continuado cantautores como Ruper Ordorika o la propia Anari. En estos dos casos, la influencia de la música americana y de sus grandes clásicos (Dylan, Cohen, Springsteen, Jackson Browne, los de siempre) es muy clara.

Volviendo a Anari, este sexto disco (breve, eso sí, pues son solo 6 canciones) es una continuación de "Zure aurrekari penalak". Uno tiende a pensar que un disco basado de descartes de sesiones de grabación anteriores puede ser una obra menor, una forma de estirar el chicle de un éxito pero, en este caso, se trata de una obra que, para mi, supera incluso a su predecesora. 

Continúa Anari, en lineas generales, en la senda temática y musical de sus anteriores LP. "Epilogo bat" es un disco tremendamente maduro, intimista, intenso, desgarrador por momentos, como en la brutal "Laugarren azalberritzea (Cambiar de piel por cuarta vez)", en la que la voz de Anari dice:

Denborak erretako baso bat ginen barruan eta zure ertzean
arropak utzi nituenean lurrean, narraztiek azala uzten duten eran
eta nahasi hartan ia beste dena, laugarren azalberritze batean

Éramos un bosque quemado por el tiempo,
dejé a tu lado mis ropas, como los reptiles dejan la piel al mudar,
y en aquel montón todo lo demás, en un cambio de piel, por cuarta vez.

El disco se compone de una introducción instrumental preciosa, "Intro (geure aldea)", en el que la mezcla del sonido del banjo y del acordeón crean una atmósfera de lo más sugerente. Continúa el disco con el tema más desgarrador, el ya citado "Laugarren azalberritze", cargado de metáforas y que recuerda a los mejores momentos de "Irla izan", cuarto disco de la azkoitiarra. "Parentesien arteak" sigue la linea intimista del tema anterior, con el banjo y un tenue teclado como telón de fondo. En "Autodefinitua", la música pierde oscuridad e intimismo, suponiendo un poco de aire fresco tras la opresión que transmiten los dos temas anteriores. Pero es un espejismo, y la oscuridad vuelve con "Piromania" y esos guitarrazos de fondo que acompañan a los pequeños incendios que provoca su protagonista. El "Epilogo bat" se cierra con la guitarrera "Epilogoa", nuevo dueto con Karlos Osinaga, de Lisabo, para dejarnos con buen sabor de boca y con ganas de no tener que esperar demasiado tiempo para escuchar un nuevo trabajo de una artista que lleva años instalada en una madurez creativa digna de envidia.

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